Flor de la inocencia, Diariamente descienden miles de almas como chispas luminosas divinas, a este astro, a adquirir experiencias individuales. El supremo creador confía en su florecer y lamentablemente ascienden a su presencia antes de tiempo. El mira la tierra, la crueldad humana. Nada está oculto ante sus ojos.
Flor de la inocencia. Semilla no germinada, vida lastimada e interrumpida. Pequeñas flores que marchita el llanto y el maltrato golpea hasta el cansancio. Moretones en el alma, tatuados quizás para volar al firmamento del creador, llevando las marcas, prueba palpable del desamor terrestre.
Me gusta percibir tu esencia en el aire que respiro, sin reflejos deslumbrantes, de gallardía ni poses de conquistador. Reflejarme en tu mirada, sin temor al mañana dulce estar cera de ti, en este presente que me mantiene viva con tu ternura y amor, fuente de agua cristalina que tomo dulcemente en mis manos y bebo sin temor ni engaños.
Dulce estar cerca de ti, aquí y ahora entre el aroma a tierra húmeda, o la fresca hierba que besa el roció, sin prisas ni mañanas rosando nuestras manos, caricias de brisa de mar, que refresca nuestro amor, sin más testigos que el cielo azul y el sonido del mar que se agita entre tú y yo.
Cuando los ojos decaen de tristeza se cierran en la mecedora del tiempo arrullando tú sentir. Buscando consuelo interior la respiración se hace más lenta, para aspirar vida y tranquilidad de algún bello recuerdo del ayer. En cascada se libera y navegas en promesas de amor y suaves oleajes. El vaivén de la soledad, te incita a reflexionar.
Te aleja y acerca acariciando el terciopelo del pasado, y te aleja para no despertar sus reflejos en tu presente, una lágrima cristalina cae en tus mejillas... Un tierno murmullo de amor, escucha tu corazón. El amor toca tu puerta abre sin temor. Nunca es tarde para amar
La dama de rojo se viste de amor el dueño de su corazón, reviste su cuerpo de sensaciones, placenteras, y se siente amada, bella protegida, deseada y se siente mujer. Mujer de un solo camino, un solo pensamiento un solo hombre recorre su piel. las envidias han querido separarlos, y en vez de alejarlos se fortalecen sus lazos de amor.
Aislados del mundo viven su amor plenamente abren constantementabren la puerta a la ternura, en alfombra de terciopelo rojo, se acarician se besan, encienden el fuego, en el apacible atardecer, en la cabaña entre aroma a pinos, y cipreses, el viento suavemente mueve la cortina, develando su amor, a los tenues rayos del sol, que acaricia los suspiros al unísono con el latir de sus corazones...
La luz de la luna los sorprende, bañando su cuerpo de rayos de luna, y él la ve hermosa y suelta sus cabellos. los peina con sus dedos suavemente la mira a los ojos y navegan en un mar azul, de misterio y fantasías, el vaivén de las olas arrulla sus sueños los murmullos de las estrellas los guían donde las almas enamoradas, viven una eterna primavera, de amor.
El amor es una fuerza avasalladora prende una antorcha de fuego en nuestras vidas, para alumbrar nuestro sendero. Une las almas enciende el fuego sagrado, entre aromas de incienso Diluvio de estrellas asciende a su frente... Formando un solo cuerpo estérico luminoso Para brillar en la gran noche cósmica de amor. Almas unidas que ascienden al cielo lejano se funden las miradas y sobran las palabras. En la fascinante identificación de espíritus.
El amor nos brinda alas para tocar el cielo. O descender al abismo, donde las rosas no florecen, los arroyos no fluyen, el mar misterioso se congela reflejando los ojos tristes de las estrellas, en la ventana de la nostalgia de los días que no volverán. El calendario deshojo sus páginas, El tiempo dijo, basta. Y se abrieron dos caminos paralelos.
El amor es sublime tierno, redime perdona, purifica, es benévolo, humilde. Se acuna nueve meses en el vientre materno y para siempre tomas sus manos. Por amor da frutos y semillas la tierra, florecen los campos, brotan manantiales cristalinos, por amor fuimos creados ángeles con recuerdos dormidos. Por amor seremos redimidos.