
¡Dios te salve Madre Tierra!

Dios te salve, Madre Tierra, posada obligatoria
hacia otros mundos de aprendizaje.
Te agradecemos humildemente, la grandeza de tu amor,
tu refugio, protección, y ternura maternal.
Gracias por arrullarnos en tu seno suave, y tiernamente,
en tu interminable viaje sideral, a todas nuestras generaciones.
Gracias por tus frutos y granos, semillas,
que nos has brindado para nutrirnos.
Gracias por tu agua cristalina, que hidrata y limpia
por el aire, que nos da vida, por el fuego sagrado
que purifica y cocina nuestros alimentos,
y sobre todo... Gracias Madrecita por recibirnos,
en tu seno, cuando termina nuestro ciclo de vida.
Perdona nuestras transgresiones, a tu ley, y a la ley divina.
Perdón por todas tus llagas cicatrices y por tanto dolor causado,
por nuestra irracionalidad, espiritual y material.
Nos encontramos frente a los señores de la cuenta del tiempo,
esperando sean benévolos, porque en medio de tanto caos existente
existen seres inocentes, por los cuales humildemente
pedimos misericordia piedad y benevolencia.
Te duelen tus heridas, como a nosotros como seres individuales y colectivos.
los procesos son dolorosos, pero necesarios
todo proceso genera un cambio.
Gracias por sostenernos con tanto amor incondicional en tus brazos,
gracias a la amorosa mano que te sostiene, Alfa y Omega principio
Y fin de todo lo existente, visible e invisible.
Gracias a nuestros ángeles guardianes,
y a los fieles guardianes de los cuatro puntos cardinales.
Gracias a nuestros maestros espirituales,
a los vigías, voceros, y a todos los servidores
incondicionales, de la luz Infinita de todos los tiempos ,
Madre tierra, gira, amorosa y suavemente, toma nuestras manos
con amor, no escuches los ruidos del desamor.
Escucha solo el canto, y la oración, no lastimes más tu corazón.
De entre la maleza surgen bellas flores,
y en el desierto jugosos cactus.
De entre las piedras, surgirán bellos cantos,
como pañuelos blancos, de paz y amor
para secar tus lágrimas.
Las piedras ancestrales, entonan bellos cantos, sin llantos
¡Recibe, oh Madre Tierra, nuestras ofrendas!
¡Recibe, oh madre nuestras flores y cantos!
Autora: Nelhy Gómez Reyes.
20/03/011.
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