De oro negro me vistes.

Oro negro, veneno cruel  y despiadado.
Tiñes de negro,  mi azul  océano.
Exterminando,  miles de especies.
Rebelde generación, de erradas tecnologías.
¿Adonde está tu sabiduría?.
En un caos, transformaste, mi  paraíso de amor.
El daño,  irreversible es.


Del negro océano, emergen  divinas, chispas de luz,
de muerte se visten, las antes azules aguas.
Luto nocturnal,  precede al  amanecer,
no todos despertarán.
De oro negro vistes mis aguas, de niebla
vistes tu cielo.


Tiempo no tengo, para restaurarme.
Enciende tu lámpara, un canto  triste
de agonía, solloza  débilmente,  en el universo.
Soy yo,  Madre Tierra,  sollozando,  girando,
purificando con lágrimas, de aflicción,
por cuanto sufre mi corazón.


Ora y enciende tu lámpara, suelta las amarras,
peina tus alas, que no te atrapen,  las sombras al alba.
Si se voltea el recipiente, se limpiaran las aguas.
Ora en la profundidad, emerge, evapora
Con fe y amor de mis aguas.


Pétalos del corazón.
Autora: Nelhy  Gómez  Reyes.
1/01/010
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