Todos somos uno y uno somos todos
Con suavidad deja la piedra en su lugar
no la arrojes contra ningún ser humano.
Se siempre un rayo de luz en la obscuridad
bálsamo de sanidad en la enfermedad.
Amoroso consejero y amigo de tu hermano
no le hieras y escondas la mano.
Porque existe una ley de causa y efecto
de la que nadie escapa.
Todas nuestras acciones y pensamientos
son registrados, somos observados.
Porque todos somos uno, y uno somos todos
el que atenta contra el hermano
atenta contra si mismo, tus actos
dicen todo de ti.
Porque dentro de todo ser viviente
habita el espíritu divino
Somos gotas del mismo oceano estelar
Pétalos del corazón.
Autora: Nelhy Gómez Reyes
12/12/009
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